Esta majestuosa propiedad de 536 m², que data de finales del siglo XIX, está rodeada de jardines exuberantes, árboles frutales y goza de una ubicación excepcional en Mutxamel. Se asienta sobre un terreno de 1,9 hectáreas, actualmente en producción biológica, lo que aporta un valor añadido indiscutible.
La propiedad está protegida por pinos centenarios y cuenta con una prensa de aceite tradicional. La fachada única y la arquitectura de la casa la convierten en un monumento histórico. Recientemente restaurada, la villa ha conservado su carácter auténtico, con elementos como los balcones de hierro forjado, la torre de piedra y las alturas de sus techos.
La entrada se realiza a través de una puerta africana restaurada, que conduce a un salón de invitados con vigas vistas y a un gran comedor. La cocina, totalmente equipada, con bóvedas catalanas y un horno Lacanche, se abre a la terraza y los espacios exteriores. En la planta superior se encuentran cuatro habitaciones luminosas, tres baños bellamente restaurados con azulejos andaluces del siglo XVII, y una sala de recreo.
La casa de invitados anexa incluye un salón, dos habitaciones, una cocina exterior y una zona de barbacoa. El exterior está adornado con un huerto de más de 600 árboles, un jardín, un patio de verano con una terraza cubierta, y un espacio chill-out con piscina y pérgola de caoba cubana.
Esta propiedad, que ofrece un entorno familiar único, también podría transformarse en un hotel boutique de lujo, gracias a su amplitud y su ubicación privilegiada.